Este 17 de enero, a las 20:00h hay una nueva sesión de proyecciones de Cortos con Ñ en La Escalera de Jacob. En total, son cinco cortometrajes de lo más interesantes e incluimos, como casi cada martes, el estreno de un cortometraje.

Todos los cortos que se proyectan en Cortos con Ñ compiten por el Premio del Público de nuestro festival, que está patrocinado por Promofest, distribuidora que otorgará 50 bonos de distribución al corto ganador del premio. 

-“Conociendo a Eva”, de Néstor Ruiz.
Con Ángela Boj, Alfredo Meixide y Álex Alcaide.

Julián nos cuenta la historia de cómo conoció a Eva.

Rodado para competir en una pasada edición de las 36 Horas de Supervivencia Fílmica, este corto fue escrito, rodado y montado en apenas 36 horas. En tan poco tiempo, sus responsables nos preparan un logrado relato que incluye bastantes dosis de género negro. El guión es muy sólido y su autor nos desgrana con cuentagotas, y siempre en su justa medida, cada uno de los detalles más importantes sobre quién es Eva y qué experiencias vivió el protagonista de la historia con ella.

La tensión no decae en ningún momento y la construcción de personajes es impecable. Una circunstancia de la que sacan partido unos actores sumamente competentes que realizan unas interpretaciones realmente buenas. De hecho, Ángela Boj recibió de una forma muy merecida el Premio a la Mejor Interpretación femenina en el 36HSF por su trabajo en este cortometraje al dar vida a una Eva a quien la actriz le dio, con notable maestría, todos los registros y matices que necesitaba su personaje.

Ademas, nos encontramos ante un corto de una producción tan cuidada que, también, le llevó a ganar el Premio a la Mejor Postproducción en ese certamen cinematográfico. Son muchos los detalles que hacen de este cortometraje una pieza bastante apreciable a la que habrá que seguir en su paso por festivales.

-“Campo de batalla”, de Fran Casanova.
Con Daniel Avilés, Raúl Prieto y Jaime Menendez.

Antonio, un joven soldado republicano, se encuentra inmerso junto al resto de sus compañeros en el asalto a una trinchera nacional durante la Guerra Civil española. En mitad del terrible conflicto, se percata de la presencia de un niño perdido y asustado. Decide ir en su ayuda separándose del resto del grupo y adentrándose en un cuartel nacional subterráneo. En ese momento, comienza un misterioso juego en el que Antonio trata de alcanzar al niño dentro del laberíntico lugar.

El realizador Fran Casanova nos propone en su última producción un viaje a una pequeña historia que tuvo lugar en una de las épocas más oscuras y trágicas de nuestro pasado reciente. Así, este relato que transcurre durante la Guerra Civil se convierte en manos de su autor en una pequeña pieza de corte intimista donde, en apenas unos minutos, Fran Casanova nos habla, y muy bien, sobre el sinsentido de la guerra, entre otras cuestiones. El guión, como en los buenos relatos de guerra, combina a la perfección tanto los momentos más introspectivos que vive el protagonista junto con la épica o los momentos más crueles que se producen en cualquier contienda. Nada está relatado con sensiblería y Fran Casanova tiene una especial sensibilidad para contarnos qué es lo que siente cualquier persona normal y corriente que se ve metida en una guerra.

El trabajo actoral es, simplemente, estupenda. Todos los actores, tanto el principal como los secundarios, están muy metidos en sus personajes y Jaime Menéndez hace una labor impresionante dando vida a Antonio, pues con una simple mirada ya sabemos qué siente su personaje o qué va a hacer a continuación.

Por último, se debe destacar la impresionante producción que ha rodeado el rodaje de “Campo de batalla”. Lo que se ve en pantalla es cine, del corte más clásico, en estado puro. La batalla con la que se da inicio el cortometraje es, directamente, espectacular al contar el corto con una elaborada dirección de fotografía, unos excelentes efectos de sonido y una ambientación que nos mete de lleno en la España de la Guerra Civil.

-“Sweet Sadness”, de Martín J. Bascuñana.
Con Eva Magaña y Sonia Castelo.

En algún lugar, en este mismo momento hay recuerdos, aromas, las sonrisas, las intuiciones, deseos…

Martín J. Bascuñana nos sumerge en este cortometraje en una intensa historia sobre el amor y desamor existente entre dos personas que, hasta ahora, se querían. Con apenas un escenario y dos personajes, “Sweet Sadness” nos ofrece unas cuantas reflexiones sobre qué esperamos de la persona a la que queremos, qué le podemos ofrecer a cambio y qué podemos sentir cuando vemos que eso que hay, por desgracia ya no funciona. El guionista se toma su tiempo para contarnos cada uno de los momentos clave de esta historia y toca cada uno de los elementos que la componen con muchísima sensibilidad y elegancia.

El trabajo de Sonia Castelo y Eva Magaña es maravilloso. Las dos actrices han comprendido perfectamente el guión y los personajes que interpretan y, muy bien dirigidas por Bascuñana, nos dan una auténtica lección de interpretación. Las dos le aportan muchos matices a sus personajes, además de una enorme naturalidad y una gran carga emotiva, logrando que lo que hacen en pantalla nos resulta muy creíble a los ojos de los espectadores.

En la parte técnica, hay que añadir que la preciosa fotografía en blanco y negro le viene muy bien al tipo de relato que nos están mostrando y la preciosa música que sirve como banda sonora es el remate perfecto a un corto que agradará a todo el mundo.

-“Crisis”, de Rosa Márquez.
Con Geli Albaladejo, Javier Botet y Salva Dávila.

Las crisis crean confusión, miedo y desconfianza, pero también oportunidades. Sobre todo oportunidades de fastidiar al prójimo…

Mucho humor negro y una elevada carga de crítica social, la directora Rosa Márquez nos muestra su visión personal sobre algunas de las consecuencias que está teniendo entre muchas personas la crisis económica que está sufriendo actualmente nuestro país, sobre todo a nivel laboral.

El guión es una auténtica joya. Sus diálogos y las situaciones que nos describe su guionista tienen tal punto de acidez y mala uva concentrada que su autora podría ser perfectamente una discípula aventajada del maestro Azcona. Así, entre risas y risas que nos podremos echar los espectadores, Rosa Márquez nos lanza unas contundentes cargas de profundidad sobre lo que nos está pasando a casi todos, que nos descolocarán a más de uno.

Por último, decir que el trabajo del nutrido reparto -tan coral como en las buenas películas de Berlanga- es digno de premio. Y todos le aportan mucho a los personajes que interpretan, para darle la comicidad y la enjundia suficiente como para que veamos todo aquello que su realizadora pretende denunciar.

-“La Bruxa”, de Pedro Solís.
Corto de animación. Voz de Chus Gil como La Bruxa.

La vieja bruja del bosque busca a su príncipe azul a toda costa.

Pedro Solís nos ofrece una divertidísima cinta de animación en la que se nos da una visión renovada sobre lo que les ocurre a algunos personajes de los cuentos populares, como las “malvadas” brujas. En el guión no abundan los diálogos y todo el peso se lo dejan, como en las películas clásicas de cine mudo, a los gestos y acciones de los personajes. Con estos mimbres, el realizador prepara una deliciosa comedia romántica en la cual el humor es uno de los factores más importantes, resultando siempre muy visual.

Los personajes están muy bien perfilados y cualquier espectador les cogerá cariño enseguida, pues la bruja protagonista y sus acompañantes desprenden tanto carisma y tal tono de ingenuidad -casi infantil- que, a pesar de estar dibujados por ordenador, parecen tan reales como una persona de carne y hueso.

En fin, “La bruxa” es un cortometraje que engancha desde un primer momento y deja un buen sabor en la boca de todo el que se anime a verlo.

Precio de la entrada: 3,50€ en taquilla; 3€ en Atrápalo. Una consumición incluida con cada entrada.
Reserva de entradas en Atrápalo:
Cortos con Ñ 

La Escalera de Jacob
 C/Lavapiés, 11
28005 Madrid
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